Sin palabras

Tipo de teatro: espectáculo dramático
Estreno: 2007
Duración: 45 min

Guión y dirección: Jan Molicki
Escenografia y vestuario: Rachela i Jan Moliccy
Música: Arkadiusz Reikowski
Asistencia terapéutica: Rachela Molicka
Asistencia pedagógica: Gabriela Pierek, Monika Stanaszek, Elwira Piątek
Asistencia técnica: Rachela Molicka, Gabriela Pierek, Elwira Piątek / Joanna Gałka (apuntadoras); Monika Stanaszek/ Kamila Topolewska ( sonido ); Magdalena Miłoń ( luz ); Gabriel Molicki, Anna Ziembińska ( ayuda técnica )


Reparto:
El espectaculo se creó a base de tres piezas de un acto de Samuel Beckett: Acto sin palabras, Acto sin palabras II, La catástrofe

El spectáculo ganó el Premio del Jurado en el Festival Internacional de Teatros Magníficos (Tczew, 2007) y participó en:
Festival Internacional de Teatro “Arteterapia: desde la margen hacia el centro” ( Bańska Bystrzyca, Słowacja, 2007 );
Bienal Intarnacional VIII Encuentros Teatrales Terapia y Teatro (Łódż, 2008);

También se presentó en Cracovia en el marco de
VIII Semana de las Personas Discapacitadas “Amo a Cracovia y soy correspondido” (2007)
Proyecto “Alas de Litratura” con la organización socia Trisomie 21’ de Luxemburgo

El espectáculo lo componen tres piezas de Samuel Beckett (Acto sin palabras I, Acto sin Palabras II, La catástrofe). Las piezas tratan de manera simbólica del derecho de cada hombre a realizar sus propios fines, el derecho a ser libre y vivir entre otros.
 En la primera parte vemos a dos grupos de actores: un grupo de gente lenta, inhábil, con muecas de sufrimiento en las caras. La otra, en contraste, consta de gente hábil y llena de energía. Todos hacen las mismas acciones que simbolizan la dura rutina diaria: se visten, comen, se esfuerzan para transgredir la siguiente barrera, el día que viene. Unos lo hacen sin esfuerzo, a otros les cuesta mucho, no obstante, el efecto de sus acciones es el mismo. De esta manera, los espectadores pueden  ver que no hay mejores y peores en esa situación. Todos tratan de realizar sus planes y alcanzar los objetivos. No se debe dejar a nadie en la margen y exluir de la corriente principal de vida.
 En la segunda parte, un grupo de actores se encuentra en un espacio cerrado marcado por cintas de advertencia, vigilado por unos guardias brutales. Los vigilantes cínicos constantemente engañan y manipulan a los prisioneros. Al principio los llaman de todas partes y luego no les dejan pasar. A continuación les proponen un regalo misterioso, una botella. Los prisioneros tratan de alcanzarla, pero no lo consiguen. Al final, cuando ya parece que a botella está al alcanze de sus manos, un guardia no les deja tocarla. Al final de la escena, la botella se balancea ante los ojos de los prisioneros sentados. Sin embargo, nadie de ellos reacciona, no se dejan provocar. No quieren ser un jugete para nadie. Saben distinguir la verdad de la falsedad y las promesas vacías  de una mano ofrecida con buena intención.
En la tercera parte otra vez vemos a la gente privada de libertad y posibilidad de tomar sus propias decisiones, totamelnte sujeta a los caprichos de los asistentes, gardias y un director misterioso.  Los guardias deciden como deben vesirse y actuar. Nadie toma en cuenta  su voluntad, ni siquiera su presencia. Se refiere a ellos como si fueran objetos, sin derecho para hablar, como si no estuviesen presentes allí. Cuando ya parece que les privaron totalmente de la voluntad de luchar por si mismos, cuando todo acto de rebeldía parece imposible, los prisioneros levantan las cabezaz y miran directamente en los ojos de los espectadores. La sorpresa es tan grande que los que pudieran aplaudir ese espectáculo cruel callan. Los prisioneros han mantenido su dignidad y su fracaso ha sido solo
 una apariencia. Resulta que son mas fuertes que sus perseguidores.
Cada escena, de manera directa y casi brutal muestra a condicion del “otro” “distinto” en el mundo moderno. El hombre empujado, dirigidopor otros, privado del derecho a hablar con su propia voz. Sin embargo, cada escena termina con la victoria de los protagonistas. Levantan las cabezas, luchan por su dignidad y desenmascaran la manipulación y la falsedad de los “protectores”.
Claramente no es un espectaculo para divertirse, ligero, simple y agradable. No obstante transmite la esperanza. Muestra que el hombre “otro” no quiere rendirse, resignar del derecho de vivir su propia vida y existir entre la gente.